El cáñamo puede desempeñar un papel fundamental para el sector textil en términos de sostenibilidad. Actualmente la industria textil esta explorando nuevos materiales y métodos de trabajo para así caminar hacia un modelo de producción más responsable. Para ello la industria se centra en la producción y transformación de fibras de procedencia natural de fuentes renovables. Materiales como el cáñamo ya habían sido utilizado por nuestros antepasados para vestirse. El mismo Cristóbal Colón y la tripulación en la expedición hacía la India, vestían prendas con base de fibras de cáñamo.

El efecto dominó impulsado por el cáñamo

En la actualidad la Asociación Europea de Cáñamo Industrial (EIHA) esta a la cabeza de dichos proyectos textiles a base de fibras de cáñamo.

Metas de la UE

El sector textil representa el cuarto mayor consumidor de materias primas y agua solamente por delante podemos encontrar el sector alimentario, la construcción y el transporte.

A fecha de 2021, entre los objetivos principales de cualquier modelo económico debería ser la reducción de huella de carbono y el bajo impacto ambiental en la producción y transformación de materias primas. Es por eso que la UE pretende impulsar el mercado de textiles sostenibles con un diseño ecológico. En la utilización del cáñamo se promueve la utilización de materias primas locales y se reducen en su producción la utilización de sustancias químicas.

Cadena de valor positiva

La industria textil europea ha experimentado en sus industrias pequeñas y medianas un periodo de difícil progreso debido a la producción y transformación de la materia prima en otros continentes. Actualmente UE sigue recuperando pedazos de su soberanía en la industria. Sin embargo, el 60% de la producción en términos de valor, sigue teniendo origen fuera del continente.

Recuperar el sector textil europeo significaría un efecto dominó positivo para impulsar la cadena de valores y la creación de puestos de trabajo locales. Impulsar el sector textil europeo, significaría impulsar el desarrollo de nuevas variedades de cáñamo para la producción de fibra, aumentando así la productividad y la eficiencia de la materia prima además de la calidad de los tejidos. Además de reforzar otros productos procedentes del cáñamo.

Algunas de las recomendaciones de la EIHA:

  • Estudiar y reconocer el potencial de la planta del cáñamo como fijador de CO2 atmosferico al suelo.
  • Dar a conocer los increíbles atributos de la planta en términos de regeneración de suelos y el aporte a la biodiversidad.
  • Reconocer el valor de la fibra natural en el mercado y considerarlo como una alternativa a un modelo actual poco sostenible.
  • Para alcanzar modelos próximos a cero residuos se debe considerar la reciclabilidad y compostabilidad de los productos finales.
  • Investigar y aplicar en mejores tecnologías posibles para aportar innovación y herramientas que permitan el desarrollo de modelos sostenibles.
  • Reducir los productos contaminantes desde la agricultura hasta el final del proceso de los productos transformados. Teniendo en cuenta el impacto ambiental de los microplásticos donde se necesita una revisión de la normativa de los productos usados para evitar su liberación y una regulación clara con plazos y términos inminentes.
  • Regular la trazabilidad con nuevas tecnologías con sistemas de certificación que añadan valor a ciertos productos responsables con el medio ambiente.
  • Realización de normas europeas establecidas y dejar de lado las certifiaciones privadas en la industria textil.
  • Establecer contacto en las partes interesadas en la participación de la cadena de valor donde se establezcan puntos de interés y exponer las preocupaciones en igualdad de condiciones y diseñar entre todos y todas políticas favorables para los sectores implicados en la producción sin dejar de lado la sostenibilidad de los productos transformados.

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